
El cloroformo es un líquido incoloro, volátil, de olor característico. Durante mucho tiempo fue utilizado como anestésico, pero se discontinuó a causa de su toxicidad. Actualmente se utiliza como disolvente en la industria química pero, tal como ocurre con todos los compuestos orgánicos que poseen átomos de halógenos (principalmente flúor y cloro) en sus moléculas, su carácter de sustancias contaminantes hace que se intente restringir su consumo. Se forman pequeñas cantidades de cloroformo cuando el cloro que se usa para la desinfección del agua al entrar en contacto con ésta. Otro nombre para el cloroformo es el triclorometano. Es uno de los trihalometanos que se forman durante la cloración del agua para desinfectarla.

Fórmula desarrollada y estructura tridimensional del cloroformo
Proceso Industrial: se utiliza en la producción de alcoholes; se utiliza en la obtención de refrigerantes, propulsantes y plásticos de fluorocarbono; en la obtención de colorantes y como analgésico general, aunque este uso ha decrecido porque entre la dosis tóxica y analgésica no hay mucha distancia.
Efectos sobre la salud: Respirar cerca de 900 partes de cloroformo por millón de partes de aire (900 ppm) por corto tiempo puede causar mareo, cansancio y dolor de cabeza. Respirar aire, ingerir alimentos, o tomar agua que contiene suficiente cloroformo por largo tiempo puede dañar el hígado y los riñones. El contacto de la piel con grandes cantidades de cloroformo puede producir ulceración.
No se sabe si el cloroformo produce efectos en el sistema reproductivo o si causa defectos de nacimiento en seres humanos.
Estudios en animales han demostrado abortos en ratas y ratones que respiraron aire con 30 a 300 ppm de cloroformo durante la preñez y también en ratas que comieron cloroformo durante la preñez. Las crías de ratas y ratones que respiraron cloroformo durante la preñez nacieron con defectos de nacimiento. Espermatozoides anormales se encontraron en ratones que respiraron aire con 400 ppm de cloroformo por unos pocos días.
En un post anterior vimos cómo actúa un detergente para limpiar las manchas de grasa. En esta ocasión voy a enseñarles cuáles son los componentes de un detergente y su fabricación.
Composición:
Acido dodecilbencensulfónico 14,7 gr
Hidróxido de sodio (6 N) 20 ml
Urea (40%) 10 ml
Sulfato de amonio (40%) 2,7 ml
Formol (40%) 5 gotas
Hipoclorito de sodio 4 gotas
Aromatizante 4 gotas
Fluoresceína 10 gotas
Procedimiento:
1. Pesar el ácido en un vaso de precipitados de plástico.
2. Agregar 25 ml de agua medidos con probeta.
3. Neutralizar agregando gota a gota el hidróxido de sodio con continua agitación.
4. Medir el pH y de ser necesario agregar más hidróxido de sodio hasta lograr pH entre 6 y 8
5. Adicionar 4 gotas de hipoclorito de sodio como blanqueador.
6. Incorporar 10 ml (medidos con probeta) de urea como solubilizante.
7. Agregar 25 ml de agua.
8. Agregar el sulfato de amonio como espesante, sin dejar de mezclar.
9. Incorporar el formol como conservante, la fluoresceína como colorante y el aromatizante.
10. Homogeneizar y envasar.
Explicación: se produce una reacción química entre el ácido dodecilbencensulfónico y el hidróxido de sodio, originándose una sal: el dodecilbencensulfonato de sodio, que es la sustancia que actúa como detergente.


Fórmula desarrollada y estructura tridimensional del dodecilbencensulfonato de sodio
1. Ley de la conservación de la masa de Lavoisier
Esta importante ley se enuncia del modo siguiente:
en una reacción química, la suma de las masas de las sustancias reaccionantes es igual a la suma de las masas de los productos de la reacción (la materia ni se crea ni se destruye solo se transforma).
Este resultado se debe al químico francés A.L. Lavoisier, quien lo formulo en 1774. Anteriormente se creía que la materia era destructible y se aducía como ejemplo: la combustión de un trozo de carbón que, después de arder, quedaba reducido a cenizas, con un peso muy inferior, sin embargo, el uso de la balanza permitió al científico galo comprobar que si se recuperaban los gases originados en la combustión, el sistema pesaba igual antes que después de la experiencia, por lo que dedujo que la materia era indestructible.
2. Ley de Proust o de las proporciones constantes
En 1808, tras ocho años de las investigaciones, j.l. Proust llego a la conclusión de que
para formar un determinado compuesto, dos o más elementos químicos se unen y siempre en la misma proporción ponderal.
Una aplicación de la ley de proust es la obtención de la denominada composición centesimal de un compuesto, esto es, el porcentaje ponderal que representa cada elemento dentro de la molécula.
3. Ley de Dalton o de las proporciones múltiples
Puede ocurrir que dos elementos so combinen entre sí para dar lugar a varios compuestos (en vez de uno solo, caso que contempla la ley de proust). Dalton en 1808 concluyo que:
los pesos de una de los elementos combinados con un mismo peso del otro guadaran entren sí una relacion, expresables generalmente por medio de numeros enteros sencillos.
4. Ley de Richter o de los pesos equivalentes
Fue enunciada por el alemán j.b. Richter en 1792 y dice que:
los pesos de dos sustancias que se combinan con un peso conocido de otra tercera sin químicamente equivalentes entre sí.
Es decir, si a gramos de la sustancia a reaccionan con b gramos de la sustancia b y también c gramos de otra sustancia c reaccionan con b gramos de b, entonces sí a y c reaccionaran entre sí, lo harían en la relación ponderal a/c.
Como consecuencia de la ley de richter, apartir de un peso equivalente patrón ( H = 1,008), es posible asignar a cada elemento un peso de combinación que se denomina peso equivalente o equivalente.
Cuando el equivalente se expresa en gramos se llama equivalente gramo (concepto análogo a los de átomo gramo y molécula gramo)